
Hacer que su baño esté cálido (sin tener que esperar)
Seamos honestos: a nadie le gusta salir de una ducha caliente para entrar en un baño helado. Es la peor parte de la mañana. Durante mucho tiempo, la única forma de solucionar esto era encender un calentador durante media hora antes incluso de meterse en la bañera.
Pero existe una manera mejor.
Hemos optado por usar calentadores de ondas cortas infrarrojas (SWIR). La razón es simple: no pierden tiempo intentando calentar el aire del cuarto. En lugar de eso, calientan directamente a la persona. Es como sentir la calidez de la primavera en cuanto se enciende el aparato. En cuanto se presiono los botones, se siente el calor en la piel. Sin esperas. Sin temblores.
Hacerlo “inteligente”
Conectar estos calentadores a nuestro teléfono o a un asistente de voz es bastante sencillo. Basta conectar la matriz de infrarrojos a un relé inteligente o a un controlador Zigbee/Matter.
Dado que no se trata de esos calentadores convencionales y lentos, la respuesta es instantánea. Basta presionar un botón en la aplicación; el relé se activa y el filamento de tungsteno alcanza su temperatura máxima en fracciones de segundo. Es prácticamente instantáneo.
Un consejo sobre el hardware
Aquí está el problema: estos aparatos consumen mucha energía, generalmente entre 800 W y 2000 W. Debido a su alta potencia, no se puede usar cualquier interruptor barato. Si conecta un calentador de 1500 W a un relé débil de 10 A, los contactos se dañarán en un mes. Asegúrese de que su interruptor sea adecuado para esa carga. Es un detalle pequeño, pero marca la diferencia entre un baño cálido y un interruptor que se funde.
Mantener todo seguro
Aunque es genial poder encender el calentador desde el dormitorio, hay que recordar que las ondas cortas infrarrojas son muy intensas. Si lo deja encendido constantemente sin supervisión, el ambiente puede volverse demasiado caliente rápidamente.
Para mantenerlo seguro, siempre recomiendo combinar el controlador inteligente con un sensor de movimiento o un termostato físico. De esta manera, el calentador se activa en cuanto entramos y se apaga en cuanto salimos. Es la forma más inteligente de hacerlo: obtiene todo el calor necesario, sin desperdicios, y no tiene que preocuparse por el sobrecalentamiento de los dispositivos.