
Los almacenes son conocidos por tener zonas frías y por un desperdicio excesivo de energía. Si se calienta todo el espacio, se gasta energía en calentar pasillos vacíos y áreas cercanas al techo. El resultado es una comodidad irregular, trabajadores que se mueven más lentamente, y facturas de energía cada vez más altas. Hemos encontrado una solución para eso.
Lo que realmente importa Nuestros calentadores eléctricos de alta resistencia utilizan radiación infrarroja de onda corta para distribuir el calor donde sea necesario, y no arriba, en el techo. Dentro de cada calentador hay un tubo de cuarzo que contiene un elemento de alta potencia, capaz de emitir calor a temperaturas de 800–900°C. Esto permite un calor instantáneo y dirigido hacia donde sea necesario: estaciones de trabajo, zonas de carga, puertas de acceso, etc. Funcionan con circuitos de 240 V estándar, y además incluyen un termostato para un control preciso.
La seguridad no es algo secundario Cuentan con protecciones contra vuelcos, sistemas de corte en caso de sobrecalentamiento, y un revestimiento de acero sólido que los protege de los impactos en entornos intensivos.
Por qué este método funciona en los almacenes El calor infrarrojo viaja a través del aire sin necesidad de calentarlo primero, así que las personas sienten el calor en cuanto entran en la zona iluminada. Esto permite una comodidad personalizada: los trabajadores permanecen cómodos y flexibles, la productividad no disminuye, y se evita gastar energía innecesariamente en espacios vacíos.
Dado que el calor es dirigido, se puede distribuir de manera eficiente: uno o varios calentadores pueden enfocarse en áreas específicas, como mesas de embalaje o puertas de entrada, sin sobrecalentar todo el edificio. De esta forma, se utiliza menos energía, se mantienen temperaturas constantes en las áreas de trabajo, y se reducen las corrientes de aire.
Lo práctico que debe tenerse en cuenta Estos calentadores están diseñados para ser resistentes, pero su ubicación es crucial para su rendimiento. Colóquelos a una altura de 6–8 metros, oriente el haz de calor hacia la zona de trabajo, y mantenga los materiales inflamables a una distancia segura.
Funcionan bien en espacios con techos de 6–10 metros de altura, donde el calor llega directamente a las personas. Si necesita cubrir todo el edificio, utilice varios calentadores junto con una estrategia de control inteligente.
Podrá esperar un calentamiento rápido, mantenimiento mínimo y un funcionamiento silencioso que no interfiere con el trabajo.